Artículo escrito por María Paula Gnecco-Flórez
Socióloga y cursante de la especialización de Políticas Públicas del Cuidado con enfoque de género (Clacso)

En Colombia, el asumir el trabajo doméstico de forma remunerada es histórico como sus migraciones internas que narran la historia de la centralización del país. Las científicas sociales Nadya Araujo Guimarães y Simone Wajnman hablan de la historia del trabajo doméstico remunerado en Brasil como la historia de la servidumbre. Entre la servidumbre y el trabajo del cuidado remunerado hay siglos de transformaciones en materia de los Derechos Humanos por las luchas de las poblaciones más afectadas por las desigualdades estructurales, más sin embargo, la explotación de las mujeres, sobre todo racializadas deja entrever que los vestigios históricos permanecen en la explotación de los servicios que se brindan por las mujeres para el sostenimiento de la vida y de la sociedad, contando una historia que se remonta al pasado colonial y que explica que el trabajo de los cuidados depende de la explotación femenina, racializada y empobrecida.

En el contexto colombiano vienen como punto de partida la diáspora africana, los sistemas coloniales de la mita que surgieron en los corregimientos y las grandes haciendas; que explotaron de manera histórica a la población rural del país (campesina, afrocolombiana e indígena). Pese a que en Colombia la esclavitud fue abolida desde el siglo XIX, la acumulación de capital de sus sistemas sigue manteniendo sus vestigios en el sistema laboral y la organización de los cuidados hoy en día, tanto en las condiciones de trabajo como en las relaciones sociales. Se explorará brevemente esta historia a través de la información disponible de la población afrocolombiana, desde su distribución espacial hasta su participación en el mercado laboral del trabajo doméstico.

Según el Censo General realizado en 2005 la población NARP1 era representada por el 10,3% y por el 6,8% en el Censo Nacional de Población y Vivienda del 2018 (UNFPA 2023, pp. 3). La disminución de esta población fue denunciada bajo la sentencia T-276-22 por su invisibilización, siendo percibida como etnocidio estadístico.

Se parte del supuesto de una población concentrada en zonas urbanas por factores expulsores de la vida rural como el conflicto armado colombiano, y además:

(…) la penetración del capitalismo en el campo y el estancamiento de las estructuras agrarias de minifundio y latifundio no permitían que la superpoblación fuera absorbida por el campo, provocando las migraciones y la acumulación urbana. En ese sentido, el caso colombiano no habría presentado mayores diferencias respecto al caso latinoamericano.

Este éxodo rural implica que las familias migren a la ciudad, sobre todo a zonas periféricas, apartadas, proscritas (Toro Ríos, 2024) en búsqueda de oportunidades educativas y de empleo, dado la precariedad de los salarios, la informalidad laboral y las pocas posibilidades que tienen (Gutiérrez, 2024) debido a las múltiples desigualdades. Cabe resaltar que de acuerdo con el censo del 2018, la población NARP en Bogotá representa aproximadamente el 1,5% y el 55,6% de este porcentaje nació fuera de la ciudad, dando cuenta de la migración interna (Redacción CM, 2025).

La cantidad de trabajadoras domésticas aumenta desde finales de la pandemia por COVID-19 en Bogotá siendo 1.043.190 en 2020 y 1.150.367 en 2024. En esta ciudad las trabajadoras domésticas que se autorreconocen como NARP representaron el 4,23% (9,55% a nivel nacional para el mismo año) (Fundación Hablemos de Trabajo Doméstico, 2024). Estos datos permiten indagar sobre las zonas más urbanizadas, que atraen poblaciones en búsqueda de su inserción al mercado laboral sea este informal o no, pero remunerado. Desde el 2024 el 89% de las trabajadoras domésticas tenían un contrato laboral escrito (Fundación Hablemos de Trabajo Doméstico, 2024), siendo este un logro histórico de las organizaciones y luchas propias de las trabajadoras domésticas, sobre todo las racializadas. A pesar de que este sistema laboral reproduce dinámicas coloniales y desigualdades estructurales, va ganando no solo derechos sino también reconocimiento gracias a sus organizaciones propias y personajes como María Roa Borja encabezando la Unión de Trabajadoras Afrocolombianas del Servicio Doméstico (UTRASD).

A pesar de la fragmentación de los datos que predomina (Simone Wajnman, 2026) es posible dimensionar que en Bogotá la población NARP que representa el 1,5% de la ciudad asume el trabajo doméstico de casi el 5% de los hogares que han concentrado un mayor capital para poder pagarlo tercerizando sus necesidades de cuidado indirecto y directo.

Mientras que una mayoría de mujeres asumen el trabajo doméstico representadas por el 91.99% a nivel nacional para 2023 (Fundación Hablemos de Trabajo Doméstico) aún así deben asumir las necesidades de cuidado de sus propios hogares. La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) permitió ver cómo entre el 2020 y el 2021 (último período en que se realizó la encuesta y en tiempos de pandemia de COVID-16) las mujeres tenían un porcentaje de participación de 90,3% en actividades de trabajo no remunerado (DANE, 2025). Más encima las trabajadoras domésticas han tenido que organizarse para clamar por condiciones laborales dignas con contratos justos y libres de discriminación como lo ha demostrado la UTRASD desde el 2013:

Antes, el tema de las empleadas domésticas se hablaba entre empleadores en reuniones sociales, ahora se habla en el ministerio de trabajo, en la corte constitucional, en el Congreso de la República y en los medios de comunicación […] Los temas relacionados con las empleadas domésticas eran de nuestro carácter, la raza, lo ágiles que éramos para cocinar […] Hoy el tema principal son nuestros derechos laborales. (Roa Borja, María, 2018).

Son las trabajadoras domésticas las que han visibilizado sus labores no como la bondad y el amor que en su tiempo caracterizaron la obligación de los cuidados familistas, sino como un trabajo que debe ser dignificado y reconocido, visibilizando a su vez indirectamente el trabajo detrás de otras formas de proveer cuidados. Además, pusieron sobre la mesa que es un trabajo que se sostiene no sólo sobre las desigualdades de género, sino además las desigualdades territoriales, de clase y autorreconocimiento étnico.

  1. En Colombia, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) habla de NARP como población Negra, mulata, afrodescendiente y afrocolombiana, Raizal y Palenquera de las islas de San Andrés y Providencia. ↩︎

Bibliografía
– Campbell Barr, Shirley. (2018). María Roa Borja: la voz de una lucha laboral, étnica y de género. Global Voices. Disponible en:
https://es.globalvoices.org/2018/02/26/maria-roa-borjas-la-voz-de-una-lucha-laboral-etnica-y
-de-genero/

– Corte Constitucional República de Colombia. (2022). Boletín No. 096 Sentencia T-276-22. Disponible en:
https://www.corteconstitucional.gov.co/noticia.php?Corte-declara-que-la-reducci%C3%B3n-injustificada-del-n%C3%BAmero-de-personas-afrocolombianas-contabilizadas-en-el-Censo-Nacional-de-2018-dio-lugar-a-una-invisibilizaci%C3%B3n-estad%C3%ADstica-que-vulner%C3%B3-sus-derechos-fundamentales-9333=
– DANE. (2025). GEIH. Microdatos.
– DANE. (2025). ENUT, Encuesta Nacional de Uso del Tiempo, Resultados Preliminares octubre 2024-marzo 2025. Disponible
en: file:///C:/Users/gnecc/Downloads/pres-ENUT-2024-2025.pdf
– Flórez, Catalina. (2024). Migración campo-ciudad sigue perpetuando la pobreza en Antioquia. Universidad de Medellín. Disponible en:
https://udemedellin.edu.co/migracion-campo-ciudad-sigue-perpetuando-la-pobreza-en-antioquia/
– Fundación Hablemos de Trabajo Doméstico y Valor Doméstico. (2024). Datos para la valoración del sector de trabajo doméstico remunerado en Colombia.
Disponible en: https://app.powerbi.com/view?r=eyJrIjoiZGNhOGIxMGQtNDE0MC00MTJhLTljMDctNGY 0YjI1NjkwNzBiIiwidCI6IjcyNTI5Mzg3LWFiMjQtNGE0OS1hMDM2LTIzODZmMWQxZ DJjNCIsImMiOjR9&pageName=ReportSectionf211d22b084c0dd91555
– Redacción CM. (2025). Mujeres afrodescendientes en Colombia: Comunidades, cultura y educación para el empoderamiento. PoliVerso Politécnico Grancolombiano. Disponible en: https://www.poli.edu.co/blog/poliverso/mujeres-afrodescendientes-en-colombia-comunidades-cultura-y-educacion-para-el
– UNFPA. (2023). 3.10. Población étnica. Disponible en:
https://colombia.unfpa.org/sites/default/files/pub-pdf/3.10_poblacion_etnica_final_1.pdf