Muchas mujeres migran para cuidar a sus familias, mientras sus propias familias encuentran cómo reorganizar el cuidado en su ausencia. El cuidado, entonces, no desaparece: se transforma, se desplaza y se redistribuye, siempre inequitativamente, siempre con dolor de por medio. Investigación -impulsada por la Fundación Bien Humano, financiada por GIZ Colombia y desarrollada por la Fundación CINDE.











