Seamos sinceros: pocas veces nos detenemos a pensar si el hogar es un lugar seguro para la trabajadora o el empleado doméstico; sin embargo, como espacio donde se desarrolla su labor, debe ofrecer condiciones seguras, saludables y dignas.
Les damos un resumen de la reciente Guía del Ministerio del Trabajo, hecha para empleadores y trabajadoras y trabajadores del servicio doméstico. Nos hace ver los riesgos, prevenir accidentes y enfermedades laborales en las actividades cotidianas para seguir dignificando el trabajo de quienes hacen posible los otros trabajos de la vida.
Para la empleadora o el empleador, la guía da obligaciones concretas, además de la afiliación completa de la trabajadora:
- Informar sobre riesgos
- Entregar elementos de protección personal.
- Controlar el uso adecuado de herramientas y electrodomésticos.
- Respetar jornadas y descansos.
- Reportar accidentes o enfermedades laborales.
- Ojo: proteger contra abuso, acoso y violencia
Para las trabajadoras y trabajadores del hogar, la guía señala deberes como:
- Autocuidado: informar sobre su estado de salud.
- Cumplir las normas de seguridad.
- Avisar sobre peligros en el sitio de trabajo.
- Usar adecuadamente los elementos de protección personal.
- Reportar incidentes o accidentes.
Riesgos principales
La guía organiza los riesgos del trabajo doméstico en varias categorías: físicos, químicos, ergonómicos, mecánicos, eléctricos, locativos, biológicos, psicosociales intralaborales, psicosociales extralaborales y públicos.
Entre los riesgos más claros están las caídas, quemaduras, cortaduras, intoxicaciones por productos químicos, dermatitis, alergias, electrocución, fatiga muscular, dolor de espalda o piernas, posturas forzadas y movimientos repetitivos. Por ejemplo, en lavado, secado y planchado, la guía menciona exposición a detergentes, blanqueadores y suavizantes, riesgo de quemaduras, electrocución, cambios bruscos de temperatura, fatiga muscular y tendinitis.
También reconoce riesgos psicosociales, como insatisfacción, sobrecarga de trabajo, falta de comunicación, estilo de mando autoritario, poca participación y condiciones que pueden afectar la salud mental o emocional de la trabajadora.
En caso de accidente la trabajadora debe informar de inmediato al empleador o pedir ayuda. El empleador debe comunicarse con la ARL (aporte que hace el empleador mensualmente como parte de la seguridad social), reportar el accidente y seguir el procedimiento indicado. Por ley se tienen dos días hábiles para elaborar el reporte del accidente de trabajo y que debe enviarse copia a la EPS correspondiente.
Los primeros auxilios y la prevención son importantes para lo cual la guía recomienda tener un botiquín casero bien dotado.
Hablar de seguridad y salud en el trabajo no es exagerar. Tampoco es un lujo. Y es una oportunidad para construir hogares donde se reconozca al hogar como un espacio de trabajo de un empleado o empleada doméstica.
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