El trabajo doméstico remunerado de Colombia tuvo su momento en la 34ª Conferencia Anual de la International Association for Feminist Economics (IAFFE), en Cali, y este es el mayor encuentro mundial de economía feministas.

Fue un encuentro de mujeres estudiosas del mundo con el título: Economía feminista y cambio transformador: ideas, políticas y movimientos.

Este espacio reunió personas de Asia, África, Europa, Norteamérica, América Latina y Colombia, en su mayoría mujeres, que se organizaron y se agremiaron para promover el pensamiento alrededor de la economía y la economía feminista, que busca cerrar brechas; aunque suene repetido, busca un mundo más equitativo.

Como parte de la agenda, Andrea Londoño Sánchez, directora de la Fundación, presentó, junto con aliadas del sector, la ponencia Formalización laboral del trabajo doméstico en Colombia: Testimonios, retos y oportunidades desde un enfoque intersectorial. Esto último, “intersectorial” es uno de nuestros enfoques, desde hace 15 años cuando iniciamos este proyecto: esto no lo resuelve un sector solo. Se necesita al Estado, a los sindicatos, a las empresas, a la sociedad civil y a la academia, trabajando juntos.

En la ponencia también participaron Claribed Palacios García (presidenta de UTRASD y delegada por el Intersindical de Trabajo Doméstico) y Juliana Robayo (líder de la comunidad de trabajadoras del hogar y de impacto social de Symplifica).

Los números explican por qué insistimos:

  • 2010: 85 % de informalidad en el trabajo doméstico en Colombia.
  • 2018: baja apenas a 80 %.
  • 2026: sigue estancada en 80 %.
  • El resto de sectores laborales en Colombia: 55 % de informalidad en promedio.

Son 25 puntos porcentuales que hacen la diferencia. Ese es el tamaño de la deuda.

Más allá de las cifras, fue un escenario que nos permitió no ver un solo feminismo en Cali, sino muchos, todos respetuosos: feministas que buscan cambios estructurales, las reformistas, las que llegan con acciones concretas, las que problematizan un territorio o una política puntual. Esa diversidad metodológica y temática es, una de las riquezas del encuentro.

El camino sigue
Entre muchas rutas y acciones que tiene el sector de trabajado doméstico para avanzar en contratación laboral formal, estas fueron las que presentamos en la IAFFE 2026, divididas en cuatro categorías:

  • Generación de conocimiento: caracterización de la demanda de trabajo doméstico remunerado, trabajo doméstico remunerado por días, trabajadoras independientes. ¿Cómo son los hogares empleadores del trabajo doméstico remunerado?
    Cultural: ¿Cómo valorar la formalidad laboral en el trabajo doméstico remunerado, por empleadas y empleadores? ¿Cómo avanzar en un trato digno dentro de las casas? varía el comportamiento por edad, convivencia, dinámica del trabajo dentro de las casas? Profesionalización/formación en trabajos de cuidado doméstico (economía de la longevidad).
    Legislativo o normativo: ¿Es deseable que la ley actual continúe sin diferenciación entre los tipos de empleadores/as? Impulso a la inspección laboral virtual y presencial. Impulso al diálogo social. Sistemas de cuidado para trabajo doméstico remunerado.
    Incentivos para el empleador y la empleadora: formalización aún más viable, asistencia del gobierno en trámites de contratación; se necesitan incentivos positivos (tributarios, de acceso, de reconocimiento) que hagan del empleador un aliado activo del proceso, no solo un cumplidor obligado. Con esto, se activa mucho más la necesidad de la formalización.

Gracias a la Universidad Icesi, a la Fundación WWB Colombia, a la Mesa de Economía Feminista y al Observatorio para la Equidad de las Mujeres por diseñar y realizar este evento.


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