Si algo quedó claro tras la realización del Seminario Políticas y sistemas de cuidado: experiencias en América Latina es que el cuidado cada vez es más protagonista en la agenda pública. Primero porque el cuidado se debe entender como un derecho y, segundo, porque es un tema que llama a la corresponsabilidad.

Es que este espacio, como parte de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo Doméstico y para el que nos unimos con Valor Público de la Universidad Eafit, la Gobernación de Antioquia y la Fundación Bien Humano, permitió entender cómo el cuidado y sectores como el trabajo doméstico requieren de una apuesta integral del Estado, el sector privado y la sociedad, representados en las organizaciones de la sociedad civil y las comunidades.

Al respecto, Claudia Restrepo, rectora de la Universidad Eafit, explicó ante el auditorio que desde la academia es importantísimo refinar la discusión sobre el cuidado. “El centro Valor Público lleva tiempo atrás trabajando temas de género, de cuidado, investigando, tenemos varios economistas, … politólogos y de diferentes áreas del conocimiento trabajando en eso, pero sin duda estamos ante un reto superior: esto qué significa en la implementación en el territorio”.

“Hoy hay una agenda territorial que nos está haciendo un llamado”, Claudia Restrepo, rectora de la Universidad Eafit.

Consideró que darle notoriedad al tema del cuidado exige no sólo la presencia de la academia, sino su interrelación con el Estado, la sociedad, la empresa privada y así, elevar esta conversación. En sus palabras, la academia se debe mover en tres ejes: Investigación y transferencia de conocimiento; ser escenario de deliberación; y mantener una conversación activa.

En este sentido, Natalia Moreno Salamanca, directora del Cuidado del Ministerio de la Igualdad, consideró fundamental que todo Sistema de Cuidado debe integrar el conocimiento de cada territorio.

De allí que en la visión del Sistema Nacional del Cuidado se incorporaron tres aspectos:

  • El derecho a recibir cuidado (como quedó establecido en la sentencia T-583 de 2023).
  • Una Sociedad del cuidado donde el Gobierno garantice el derecho a cuidar en condiciones dignas.
  • Reconocer y fortalecer las formas de cuidado comunitario.

“Hemos logrado que la mitad de los departamentos del país formulen sistemas de cuidado, de manera que el llamado ahora es hacer un ejercicio de democracia para que en esas formulaciones queden muy claras las necesidades de las personas cuidadoras y que podamos responder desde el Estado con una oferta institucional que pueda satisfacer esas demandas”, explicó en diálogo con Hablemos de Trabajo Doméstico.

Derecho y corresponsabilidad
Y si se entiende el cuidado como una tarea cotidiana y necesaria, también es derecho.

“Es un pilar del bienestar de cada uno y de cada una, así como lo es salud o el trabajo, el cuidado también. Y sin cuidado no podemos existir. Tenemos que entender que todos tenemos el derecho a recibir los cuidados que necesitamos a lo largo de nuestro ciclo vital y que esa necesidad de cuidado justamente cambiará según ese ciclo vital. Por eso insistimos en la necesidad de entender el cuidado como algo relacional, interdependiente, universal y por tanto como un derecho”, nos detalló Karina Batthyány, secretaria ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).

Aquí puedes ver nuestra entrevista con Karina Battahyány

Para Luz Vidal Huiriqueo, subsecretaria del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género de Chile, es clave que este derecho también beneficie a quienes cuidan. Al respecto, nos dijo: “Porque es un trabajo y como todo trabajo debe tener una normativa y la calidad de trabajo decente. Ahí poder preocuparnos por las personas que ejercen el cuidado, las cuidadoras, porque en su gran mayoría son mujeres, puedan tener en esa etapa de la vida una protección que el Estado debe asumir”.

Conoce de qué conversamos con Luz Vidal

Para la funcionaria chilena, además, el trabajo del cuidado, porque así debe reconocerse, tiene que partir de la familia para reflexionar sobre algo concreto: “cómo desarrollamos los roles dentro de la familia y después a lo comunitario, a la sociedad más organizada y que puedan también tener un apoyo. Muchas de las personas que están insertas en el mundo laboral muchas veces no tienen -por parte de sus empleadores- este tiempo para poder hacer corresponsable a la familia en esta labor de cuidado”.

“No es posible hablar de autonomía económica para las mujeres sin redistribución y relevo de las tareas de cuidado”, Andrea Londoño Sánchez, fundadora y directora de Hablemos de Trabajo Doméstico.

En el caso de la visión del Trabajo Doméstico, para Claribed Palacios García, representante de las trabajadoras domésticas en Colombia, en UTRASD, el reto para el país se centra en incluir este sector vital de cuidado en el Sistema Nacional. “Es importante incluir en este los derechos de las trabajadoras domésticas remuneradas”.

Para el caso de Antioquia se siguen estructurando los sistemas de cuidado para responder a las necesidades identificadas en los territorios. “Gracias a los movimientos sociales de mujeres podemos tener este tema en la agenda pública y reconocemos en ellas la posibilidad de hacer procesos de transformación cultural y a que comprendamos que las mujeres debemos disminuir esas cargas de cuidado, pero eso sólo se logra convocando esas apuestas e iniciativas que tiene la sociedad civil”, nos puntualizó Jhaned Biviana Arango Puerta, directora del Sistema Departamental de cuidado.

¿Quieres ver el minuto a minuto del Seminario? Aquí puedes ver la transmisión completa.