La informalidad laboral va más allá de ser una opción ante la ausencia de empleos formales. Entender el mercado laboral requiere ir más allá de las categorías de formal e informal. Esta realidad, que ha dejado de ser binaria, es extremadamente retadora. Vienen asentándose tendencias simultáneas como el aumento de trabajadores autónomos, por decisión propia, las personas emprendedoras, también independientes, y la tecnología digital como variable de peso en los procesos de contratación laboral.

Con el respeto que nos merece el conocimiento de las personas investigadoras y especialistas, registramos algunas impresiones sobre el Cuarto Congreso The Economics of Informality 2024, realizado en Bogotá este 11 y 12 de diciembre.

Además de personalidades de la economía como Marcela Eslava, profesora de la Universidad de los Andes (en la foto), pudimos oír a William F. Maloney, economista jefe del Banco Mundial, a Gilles Saint – Paul, profesor de Paris School of Economics, y a Rafael Dix Carneiro, profesor asociado de Duke University.

Durante el Congreso, organizado por la Universidad de los Andes, el Banco de la República, la Universidad del Rosario y el Institut de Recherche pour le Développement (IRD), se subrayó la necesidad de estructurar políticas laborales que adopten una perspectiva de género y aborden las condiciones sociales y económicas de las mujeres trabajadoras como las empleadas del hogar.

La agenda de exposiciones magistrales y paneles fue nutrida:

The Economics of Informality. Gilles Saint-Paul.
The Economics of Informality. William Maloney.
• Los nuevos retos de la (in)formalidad en países desarrollados.
• La economía del cuidado, género e informalidad.
• Política fiscal e informalidad.
• Informalidad y mercados de trabajo locales.
• Informalidad, inequidad y estructura productiva.
• Empresas, informalidad y cambio tecnológico.
• El lado del comportamiento en la informalidad.
• Productividad y desempeño de la empresa.
• ¿Qué es la informalidad y qué podría ser? Ejemplos de la región latinoamericana.
The Economics of Informality, Businesses, development and jobs in Latin America. Marcela Eslava.
• Protección social e informalidad.
• Movilidad y Desarrollo.
• Informalidad y pobreza.
• Informalidad y empresas.
• Tópicos de la informalidad: la mirada de organismos multilaterales.
• Fomentar la formalización.
• Informalidad y salarios.
• Informalidad y modelos macro.

Uno de los conceptos más repetidos del Congreso fue aceptar la multicausalidad de la informalidad y la necesidad de entenderla territorialmente, y delimitarla de acuerdo con el grupo o el sector estudiado. También se preguntó por el autoempleo, como opción con tendencia en ascenso, y por la baja percepción que se tiene de las ventajas que ofrecen los Estados a la población formalmente empleada. Y por supuesto, la diferenciación entre mujeres y hombres para acceder a empleos formales, determinado por los sesgos de género que castigan a las mujeres en el mercado laboral.

La informalidad en el trabajo doméstico remunerado

En las fotos, Andrea Londoño, Tary Cuyana Garzón y Ana María Agudelo, de la Fundación Hablamos de Trabajo Doméstico, expusieron Transformando hogares, transformando trabajos, discusiones sobre los desafíos de formalizar el trabajo doméstico remunerado en Colombia (Transforming homes, transforming jobs. Discussions on the challenges of formalizing paid domestic work in Colombia).

Uno de los temas novedosos del Congreso y del mundo académico en general, es el análisis de problemáticas del sector de Cuidados, recientemente incluido en la economía de los países a través de normas, estadísticas como las cuentas satélites y las encuestas de uso del tiempo (ENUT, en Colombia). En The Informality of Economics 2024 desde la Fundación Hablemos de trabajo Doméstico expusimos recientes reflexiones sobre el sector del trabajo doméstico remunerado, que son a su vez producto de los 13 años que llevamos promoviendo la formalización del sector. Un dato estadístico nos obsesiona: el sector tiene en informalidad laboral una tasa 24 % más crítica que el promedio de informalidad del resto de sectores económicos: 79 % frente a 55 %. La pregunta es ¿por qué son las casas o los hogares, peores lugares de trabajo que las empresas?

Aquí pueden ver nuestra presentación.

Planteamos tres ejes de análisis: en primer lugar, la caracterización de las condiciones del trabajo doméstico remunerado; en segundo lugar, la gestión de la contratación y el empleo; y en tercer lugar, la evaluación de la efectividad de las políticas de formalización que se han implementado.

Entre las particularidades del trabajo doméstico en Colombia, expusimos cómo en 2023 había cerca de 615.000 trabajadoras remuneradas del hogar, de las cuales el 93.96 % son mujeres (dato tomado de la herramienta de datos Valor Doméstico), muchas de ellas racializadas, con baja educación y en condiciones precarias laborales.

Uno de los caminos que ha encontrado la Fundación para buscar alternativas a este problema ha sido a través del estudio de otras experiencias en la región y algunos países europeos que aborden multidimensionalmente los retos de la informalidad laboral en el trabajo doméstico en Colombia.

Al respecto, en el Congreso expusimos el Estudio sobre experiencias internacionales. En este se encontró que los países que tenían las experiencias más exitosas en materia de formalización laboral eran aquellos que incorporaban múltiples políticas simultáneas con enfoque de género y tendientes a reforzar los incentivos y la socialización de políticas sobre reglamentación laboral por encima de regímenes sancionatorios. Por último, se dejó en evidencia el impacto positivo de las acciones conjuntas de la sociedad civil, la academia y los sindicatos en seguir avanzando en programas integrales para lograr mejorar las condiciones de trabajo de las trabajadoras remuneradas del hogar en el país.

Aplaudimos iniciativas como el Servicio Público de Empleo para promover el acercamiento de oferta y demanda de trabajo doméstico, y a través de este servicio que se presta con el apoyo de las cajas de compensación familiar, facilitar la formalización. También destacamos el papel que ha cumplido la tecnología digital para facilitar los engorrosos trámites de contratación formal. En este tema entra la empresa privada a dar respuestas, como parte naciente del ecosistema de trabajo doméstico.

En este punto nos planteamos una pregunta incómoda: ¿será más efectiva la formalización del trabajo doméstico a través de empresas? ¿Qué sacrificamos y cuál es el balance frente a la formalización a través de empleadores como personas naturales?

Por último, Colombia está implementando el primer sistema de incentivos económicos a la formalización laboral que incluye el trabajo doméstico. Es importante que revisemos la efectividad de las medidas en el corto y mediano plazo.

Temas e ideas sueltas para buscar la formalización laboral
Sin jerarquía ni clasificación en los temas, anotamos aspectos tocados en el Congreso:

• Colombia requiere datos sobre el entorno de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y el hecho de que, paradójicamente, hay un número creciente de personas trabajadoras que no encuentra atractiva la formalidad laboral.
• El crecimiento del país y la productividad empresarial siguen siendo variables de peso en la formalización laboral, pero ahora sabemos que no son suficientes para explicar la realidad y enfrentar los retos.
• No existe un único esquema para comprender la informalidad, ni soluciones únicas para abordarla.
• Es fundamental diferenciar entre empleo informal y empleo ilegal.
• El autoempleo está en aumento, pero ¿a qué se debe el aumento de esta modalidad?
• La formalidad requiere más crecimiento económico y un mayor número de empresas.
• Es importante enfocar las políticas en los hogares, es decir, en las personas.
• Aunque hay más personas con mejores niveles de formación, el desempleo persiste, lo que evidencia la importancia de fortalecer las Oficinas de Empleo.
• Pongamos el foco en las personas con ingresos inferiores al salario mínimo legal, es decir, las más vulnerables económicamente.